“Este modelo de corrupción, crimen organizado y contrabando no es tolerada por la comunidad internacional y no tiene posibilidad de continuar”, indicó. Expresó además que esta decisión de la OFAC representa un certificado de defunción a lo que constituye la cabeza principal de todo el negocio de lavado de dinero, contrabando y crimen organizado.

“Nadie le va a vender nada, esto significa el cierre de este monumento a la corrupción”, añadió, en alusión a Tabesa.