Villalba planteó solicitar al Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE) la entrega de dos máquinas a la Comisión de Asuntos Electorales del Senado, con el objetivo de realizar verificaciones técnicas sobre su funcionamiento.

El legislador fundamentó su iniciativa en dudas que viene planteando sobre los equipos y sostuvo que una revisión permitiría ofrecer mayores garantías sobre el sistema utilizado para registrar la voluntad de los electores.

La propuesta contempla una revisión técnica amplia de los componentes de las máquinas. Entre otros puntos, plantea acceder a información relacionada con el sistema operativo, firmware, librerías, controladores, aplicaciones, herramientas de compilación, módulos criptográficos y componentes desarrollados por terceros, además de conocer sus versiones y licencias.

El proyecto también propone aplicar estándares internacionales de auditoría de sistemas de voto electrónico y efectuar verificaciones antes y después de las elecciones. La intención es que el procedimiento tenga carácter público y cuente con la participación de técnicos, especialistas y académicos vinculados al área.

Villalba aseguró ante sus colegas que existen elementos que, a su criterio, justifican una revisión adicional de los equipos. Como respaldo a sus cuestionamientos, mencionó impresiones realizadas anteriormente por máquinas de votación que, según afirmó, evidenciarían problemas que deben ser analizados.

"Las máquinas, sin temor a equivocarme, tienen fallas y ya les presenté lo que imprimieron las máquinas", manifestó.

El senador liberal cuestionó además la resistencia a realizar una nueva verificación y sostuvo que el objetivo de su propuesta es reforzar la confianza ciudadana en el proceso electoral.

"La democracia corre riesgo, porque depende de algo que desconocemos, que es la informática. Ni siquiera tuvimos acceso a cómo está compuesta la máquina y sus detalles", expresó durante la discusión.

El senador Rafael Filizzola acompañó el planteamiento y sostuvo que el pedido no busca modificar el sistema de votación vigente ni suspender la utilización de las máquinas.

Según explicó, la iniciativa apunta exclusivamente a realizar controles adicionales ante las dudas planteadas sobre el funcionamiento de los equipos.

"Nadie está solicitando cambio de sistema ni el no uso de máquinas porque está en la ley y nadie está planteando que las máquinas no son idóneas", señaló.

Filizzola sostuvo que ante cualquier señal de alerta corresponde realizar verificaciones, especialmente antes de una elección, para evitar que las dudas se trasladen posteriormente a los resultados.

La bancada de Honor Colorado manifestó una posición contraria.

El senador Derlis Maidana defendió el proceso administrado por la Justicia Electoral y sostuvo que el sector oficialista mantiene su confianza en las máquinas de votación. Calificó el pedido de Villalba como "improcedente y descabellado" y adelantó el rechazo de su bancada.

El presidente del Congreso, Basilio "Bachi" Núñez, cuestionó principalmente el momento en que fue presentada la solicitud. Señaló que el cronograma electoral ya se encuentra avanzado y consideró extemporáneo introducir una auditoría de estas características cuando las municipales están previstas para el 4 de octubre.

Núñez atribuyó además el planteamiento a una disputa política entre sectores partidarios y sostuvo que la oposición estaría anticipándose a un resultado electoral adverso.

"No es que quieren controlar sino que están vaticinando la derrota que van a tener", afirmó.

Las diferencias entre ambos sectores extendieron el debate sin que pudiera alcanzarse una resolución.

Mientras los impulsores de la propuesta insistieron en que una auditoría adicional permitiría aumentar la transparencia y despejar cuestionamientos antes de los comicios, los legisladores oficialistas defendieron el trabajo del TSJE y objetaron que el planteamiento aparezca cuando el cronograma electoral ya se encuentra en marcha.

Finalmente, la sesión quedó sin el número mínimo de senadores necesario para continuar y el pedido no pudo ser sometido a una definición.

La iniciativa queda así pendiente a pocas semanas de las municipales, mientras continúa la discusión política sobre las garantías y los mecanismos de control de las máquinas de votación que serán utilizadas en los próximos comicios.