“No estamos exentos de denuncias por violencia intrafamiliar. A veces lastimosamente pasamos más tiempo en la comisaría que nuestras casas, y después no sabemos compatibilizar mi rol de policía rudo con mi rol de papá, que a lo mejor a veces tiene que ser un poco más tierno, más dulce, y empiezan los problemas”, declaró Andrada a la emisora 1000 AM.
Sostuvo que el exceso de trabajo, sumado a la tensión natural del trabajo diario y los maltratos que recibe el personal policial, también contribuyen a sumar factores que disparan el problema de la violencia intrafamiliar.
“Todos se muestran agresivos con nosotros como si fuera que nosotros somos los responsables cuando acudimos a lugares en la patrullera, a veces uno va hastiado en su casa. A veces se les llama de sus vacaciones”, refirió.



COMENTARIOS