También fue beneficiado con esta medida Julio Cáceres Carrillo, el escribano que tuvo intervención en la transacción del rodado. Ambos están imputados por reducción y producción de documento falso.

Guillén atribuyó toda la culpa de la adquisición del rodado al escribano. “No tengo ninguna responsabilidad en el hecho ya que para la compra del mismo he confiado en un depositario de la fe pública, que a mi entender es el mayor garante de cualquier negocio jurídico”.

Ofreció como garantía una propiedad valuada en 320.000 dólares.

Por su parte, Cáceres Carrillo argumentó que los hechos que le atribuyen son calificados como delitos, “lo que denota la inexistencia de un hecho punible grave que pueda ameritar el dictamiento de la prisión preventiva en contra del imputado, o sea no es un hecho punible grave conforme a la clasificación que el mismo CP otorga para este tipo de hechos punibles”.

Además sostuvo que es padre de tres hijos y ofreció como fianza un inmueble cuyo valor asciende a la suma de Gs. 1.472.858.500.

Teniendo en cuenta las documentaciones y fundamentos, el juez Raúl Florentín decretó la libertad ambulatoria de ambos procesados.

La semana pasada también fue beneficiada con la libertad ambulatoria, la principal imputada en la causa, Claudia Guillén, de cuyo poder fue confiscada la camioneta en cuestión, Toyota Hilux modelo 2016 la cuál fue robada en Brasil, la cual fue registrada en nuestro país con documentos de contenido presumiblemente falso.