En declaraciones a radio 780 AM, Monges sostuvo que resulta contradictorio limitar una herramienta que también puede ser utilizada para el aprendizaje. Consideró que los estudiantes deberían aprender a utilizar responsablemente la tecnología con el acompañamiento de sus maestros.

"No, en realidad exagerado a la prohibición del profesional docente, del maestro, porque ¿qué es mejor que el chico aprenda el buen uso de esas herramientas digitales de la mano del maestro?", afirmó.

La representante de los padres señaló que buena parte de los problemas actuales en torno al uso de celulares se debe a la falta de educación y orientación sobre estas herramientas. En ese sentido, planteó que el sistema educativo debería incorporar políticas públicas que enseñen desde los primeros niveles el uso responsable de la tecnología. "¿Por qué hay un desorden en el uso de esa herramienta? Porque todo cayó de arriba y nadie aprendimos", manifestó.

Monges reconoció que existen dificultades relacionadas con el uso excesivo de dispositivos y su impacto en la atención y el aprendizaje de los estudiantes. Sin embargo, sostuvo que la respuesta no debería limitarse a la prohibición, sino avanzar hacia mecanismos de control, acompañamiento y capacitación.

También resaltó que para muchos jóvenes el celular constituye su principal vía de acceso a internet y a herramientas tecnológicas, por lo que una restricción absoluta podría afectar las posibilidades de inclusión digital. "También forma parte de una inclusión digital y equidad", señaló, al defender la necesidad de encontrar un equilibrio entre las dificultades que genera el uso de estos dispositivos y sus posibilidades educativas.

La representante de la Federación de Padres cuestionó especialmente que la normativa pueda terminar restringiendo a los docentes que utilizan la tecnología con fines pedagógicos. Afirmó que existen profesionales que ya incorporan estas herramientas de manera controlada en materias como informática, física y otras asignaturas. "Nosotros como federación confiamos muchísimo en las maestras, en los maestros, en los docentes en aula, que hacen trabajo con cada uno de nuestros hijos", sostuvo.

En ese sentido, pidió que el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) contemple la realidad de cada institución al momento de reglamentar la normativa y apueste por una mayor preparación de los docentes. "Ojalá que el Ministerio de Educación reglamente a base de la realidad y la necesidad y comprenda que el profesional tiene que capacitarse luego aún más en este mundo que nos exige tanto", expresó

Monges también planteó que la discusión debe involucrar a las familias, docentes y autoridades, debido a que el problema del uso inadecuado de los dispositivos no se limita al ámbito escolar. "Por cuánto tiempo vamos a prohibir? ¿Por cuánto tiempo vamos a dejar en stand by? ¿Un año, dos años?", cuestionó.

Finalmente, sostuvo que la prohibición puede convertirse en una salida ante la falta de capacitación o la resistencia de algunos sectores al uso de tecnología, en lugar de constituirse en una herramienta para mejorar el aprendizaje. "Entonces mejor nomás vamos a prohibir y está bien lo que se prohíba, porque hay una resistencia a ese uso", concluyó.