Marisol ya era un rostro familiar en los partidos de la selección guaraní y su popularidad ha crecido, haciendo inevitable compararla con otra musa paraguaya. Larissa Riquelme alcanzó la fama precisamente por aparecer en las gradas durante la última participación del país en la Copa del Mundo, en 2010.   Larissa se convirtió rápidamente en la musa del torneo, y la notoriedad le abrió las puertas para trabajar como modelo y en sesiones de fotos, así como para conceder entrevistas y aparecer en programas, incluso en Brasil.   "Me siento muy halagada de ser conocida internacionalmente. Me encanta ser quien soy. Luché para llegar hasta aquí", declaró la musa paraguaya en una entrevista con el sitio web 'Lacuarta'.