"Nos enviaron a trabajar como refuerzos, nos alojaron en un hotel. Está todo pagado, hotel y comida incluidos. Debido a la huelga, hay mucha basura. Llevan una semana sin recogerla. No es fácil", explica un basurero de una empresa privada.
La huelga de basureros afecta también a otras ciudades pero es en París donde ha tomado más protagonismo debido a sus evidentes ramificaciones políticas y las críticas de las que ha sido blanco la alcaldesa socialista Anne Hidalgo.
La reforma de las pensiones prevé retrasar la edad de jubilación de los 62 a los 64 años. Debido a las duras condiciones de trabajo, los basureros pueden jubilarse a los 57 años. Los sindicatos reclaman que se mantenga esta edad, ya que la esperanza de vida de los trabajadores de este sector es mucho menor.



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