Se trata de un grupo de al menos 40 paramédicos y 17 conductores, 3 técnicos, 2 encargados de limpieza del laboratorio de Biología Molecular, los contratados para dar respuesta a Salud Pública en la lucha contra el coronavirus en Alto Paraná. Todos ellos cobraron sus haberes hasta abril de este año, luego dejaron de percibir sus salarios e igual siguen prestando servicios.

Una de las afectadas, cuya identidad omitimos a pedido de la misma, comentó que todos los días se acercan hasta la Fundación Tesãi de modo a recibir los salarios, pero no consiguen cobrar. “Todos los días nos vamos hasta la fundación, no conseguimos nada e igual seguimos trabajando”, indicó.

“Somos unos 60 paramédicos y choferes de ambulancias. Trabajamos muchísimo cuando la pandemia estuvo candente, salvamos muchas vidas, arriesgando las nuestras y nos juegan de esta manera. Nosotros cubrimos todo, y los viajes a Asunción y alrededores son incontables por los traslados que realizamos”, expresó indignada la profesional.

Agregó que cada día son excusas diferentes que reciben de la Fundación a cargo del gerente ejecutivo, Fernnando Bittinger, quien posee varias denuncias por maltratos y pésima gestión en la institución. Cabe mencionar que en aquella ocasión la Itaipu había entregado como primera parte, ambulancias con UTI, luego el refuerzo de recursos humanos para la operatividad de los móviles, también los reactivos al laboratorio de Minga Guazú.

MOVILIZACIÓN

La inversión total anunciada por Itaipu en ese momento para las tres partes del plan de apoyo a Salud Pública para enfrentar la pandemia fue de 3.700 millones de guaraníes. Sin embargo, este monto no se ve reflejado en el cumplimiento de los contratos con el personal de salud que ahora exige el pago. No descartan una movilización para reclamar la remuneración por los servicios prestados.