Teniendo en cuenta que para llevar a remate el inmueble en cuestión, se falsificaron documentos, no se realizaron notificaciones en debida y legal forma y todo fue montado, para que parezca una ejecución judicial y no un despojo, teniendo en cuenta que la ejecución se realizo en base a una suma irrisoria, comparando con el precio del inmueble evaluado en aproximadamente DOLARES AMERICANOS DOSCIENTOS MIL (USD 200.000), con la complicidad del supuesto comprador, testaferro de un famoso de la frontera.

Es difícil tratar de entender, que después de tantos aportes a nuestro país de parte de la comunidad japonesa, nuestras autoridades aún se presten para éste tipo de despojos vergonzosos contra los mismos y sus descendientes paraguayo japoneses.

Las víctimas tienen esperanza de resolver este conflicto que es vital para los mismos, teniendo en cuenta que debieron trabajar varios años en Japón, para adquirir el inmueble y constituye una fuente de ingreso para dicha familia en concepto de alquileres según las manifestaciones de sus abogados JORGE MALDONADO y RONALDO MORINIGO.