La secretaria de Estado aclaró que con la iniciativa, respaldada por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, no se pretende pervertir el sistema penal, sino ofrecer mejores oportunidades a mujeres que cumplan con ciertos requisitos que estarán estipulados en el Código Procesal Penal.

En ese sentido comentó que se contempla la proporcionalidad de las penas, la descriminalización de la conducta en el propio Código, aplicar castigo de otras maneras de tal modo a no tener que ser ingresadas a centros penitenciarios, a fin de que puedan acceder a oportunidades laborales lícitas ya que el microtráfico es un problema social y comunitario centrado mayoritariamente en las zonas urbanas.

Rolón destacó que uno de los puntos señala que con las mujeres que son primeras ofensoras, podría usarse el criterio de oportunidad, de no ingresar en el sistema judicial para que no queden con antecedentes y que puedan dedicarse a fuentes lícitas y tener acceso a oportunidades de trabajo.

Agregó que también se busca que las infractoras cumplan con ciertas reglas de conducta, para que no ingresen al sistema judicial, o de lo contrario, que la pena sea proporcional al hecho, para luego de una investigación buscar otra salida procesal para estas mujeres.

La titular de la SENAD refirió que las mujeres que se encuentran recluidas en el Buen Pastor, están privadas en la mayoría de los casos por casi el mismo hecho, que es intentar ingresar estupefacientes a los penales para sus maridos o padres, muchas veces obligadamente, en a diferencia dell narcotráfico a gran escala.

La ministra dijo que el objetivo es garantizar más proporcionalidad con primeras ofensoras, darles una oportunidad, y a través de políticas públicas prevenir que entren en ese espiral, ya que las mujeres quedan a cargo de sus hogares, con necesidad de urgencia de dar de comer a sus hijos.

Alegó que se debe trabajar con el Ministerio de la Mujer, la Defensoría, el Ministerio Público, de modo a que tengan una oportunidad de no ingresar a las cárceles y puedan recibir la instrucción para dedicarse a actividades legales.