El pasado lunes 2 de octubre se llevó a cabo el consejo de ministros, entre todos los secretarios de Estado y el presidente Santiago Peña. La reunión fue transmitida en vivo para todo el país.

En la ocasión, cuando le tocó el turno, el ministro Ángel Barchini, habló de un plan para recuperar el control del penal de Tacumbú y reveló que, dentro de su propio entorno, habría funcionarios afines al clan Rotela, que filtrarían todos los operativos de seguridad.

“Estoy en una situación de extrema gravedad en la seguridad, le pedí a la ministra Lea que me dé la seguridad personal en donde, lo que yo hable por lo menos no se filtre en las penitenciarías”, mencionó al respecto.

Asimismo mencionó de la necesidad de utilizar el polígrafo con algunos funcionarios, para cerciorarse de que no están mintiendo

Pero, lo más importante y que, habría sido el detonante de la reacción del clan, es que tenía en mente un plan, que lo debe conversar personalmente con Peña, pero que tendrá costos en vidas humanas y requerirá absoluta confidencialidad e inteligencia.

Aparentemente el clan Rotela nunca fue enfrentado por autoridad alguna y siempre se acostumbró a tener el control y hasta la complicidad de directivos del penal.