Sostuvo que por la forma que actuaron los desconocidos que ingresaron al taller, puede deducir que directamente fueron a matarlo, puesto que no robaron nada.

El uniformado resaltó la saña con que actuaron. Uno de ellos, le escupió en la cara, le pateo y le produjo una estocada, el otro agresor le aplicó puñaladas.

Agregó además que uno de ellos tiene dificultades para caminar y esa es una seña para tratar de identificarlos. El comisario aseguró que sería cuestión de horas dar con los criminales.

Un dato curioso que brindo el comisario, de acuerdo a datos que proporcionaron los familiares de la víctima, es que su abuela era prima del Papa Juan Pablo II.