Zúñiga fue capturado y conducido a un vehículo policial en las afueras de un cuartel militar. “¡Está detenido mi general!”, señaló el viceministro de Gobierno (Interior), Jhonny Aguilera, según imágenes de la televisión estatal.
Antes de ser ingresado al vehículo, Zúñiga acusó al presidente Arce de estar detrás del intento de golpe, con el objetivo de supuestamente aumentar su popularidad. Según el general sublevado, tuvo una reunión el fin de semana con el mandatario y este le ordenó sacar vehículos militares blindados.
Zúñiga, el general sublevado que busca impedir el regreso del expresidente Evo Morales al poder en 2025, aseguró que los militares pretendían “reestructurar la democracia” en Bolivia y exigió la liberación de opositores presos.
“Las Fuerzas Armadas pretenden reestructurar la democracia, que sea una verdadera democracia. No de unos cuantos, no de unos dueños que ya tienen 30, 40 años manejando el país”, dijo en las afueras de la sede presidencial, rodeado de soldados y unas ocho tanquetas militares.
Evo Morales, rival de Arce dentro del partido oficialista Movimiento Al Socialismo (MAS) que busca regresar al poder el año próximo, denunció un “golpe de Estado”.
“Convocamos a una movilización nacional para defender la Democracia frente al golpe de Estado que se gesta a la cabeza”, del general Zúñiga, añadió.
Desde el martes circulaban rumores sobre la probable destitución del jefe del Ejército, en el cargo desde noviembre de 2022, y quien se opone tajantemente a que Morales, exaliado de Arce, vuelva al poder.
En una entrevista el lunes con un canal de televisión, Zúñiga aseguró que detendría a Morales si insiste en postularse a la presidencia en 2025, pese a que fue inhabilitado por la justicia electoral.
“Legalmente, está inhabilitado, ese señor no puede volver a ser más presidente de este país”, dijo Zúñiga.
Morales, primer presidente indígena de Bolivia, promovió reformas constitucionales para poder gobernar durante tres mandatos consecutivos, de 2006 a 2019.
Aunque perdió un referéndum en 2016 para poder presentarse a las elecciones cuantas veces quisiera, se aferró al poder, y finalmente se vio forzado a renunciar en medio de un estallido social, tras ser acusado de fraude electoral para obtener un cuarto mandato.
Hace seis meses el Tribunal Constitucional inhabilitó a Morales como candidato presidencial para la contienda de 2025, aduciendo que la reelección indefinida no es un “derecho humano”, como había señalado en otra sentencia de 2017.
Pero Morales busca no obstante este año la nominación a la presidencia en representación del MAS, mientras que Arce, en el poder desde 2020, no se ha pronunciado sobre si buscará la reelección.
Estados Unidos llamó “a la calma” en Bolivia y “está siguiendo de cerca la situación”, declaró a la AFP una portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca.
*Con información de AFP



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