La Policía investiga el hecho y no se descarta una entrega, teniendo en cuenta los datos precisos que tenían los autores del hecho.
Resultó víctima, Arleis Hernández Ojeda, de 44 años, de nacionalidad cubana, domiciliado en el barrio San Isidro Ciudad del Este. El mismo es empleado de la firma Sol Control SRL, quien estaba a bordo de un minibús de la marca Chevrolet N300, color blanco, con matrícula BOG 873, propiedad de la referida firma.
Hernández se dirigía a un banco de plaza, como lo hace habitualmente, sin embargo, al alcanzar el km 3,8 fue interceptado por una camioneta Toyota Hilux Surf de color blanco con franja negra, sin chapa, cuyo conductor frenó bruscamente frente a él, y de su interior descendieron tres sujetos con escopetas y pistolas, intimándolo a la entrega de la riñonera que llevaba por el cuello y en cuyo interior transportaba USD 50 mil, unos G. 339.500.000 al cambio actual.
CAMIONETA ABANDONDA
Tras concretar al golpe, los asaltantes se dieron a la fuga y a menos de 1.000 metros del lugar del atraco, abandonaron la Toyota Hilux Surf, sobre la calle Gral. Báez casi Juan B. Ayala del barrio Pablo Rojas, y abordaron un automóvil Mercedes Benz de color gris, único dato proporcionado por testigos.
LLAMATIVO
Para la Policía existen dos puntos bastante llamativos en este millonario golpe. El primero es que la víctima aseguró que nadie sabía que él transportaba esa cantidad de dinero, pero los delincuentes manejaban datos precisos, como la hora y el itinerario que el empleado utilizaba para ir a depositar el dinero. El otro cuestionamiento de los investigadores es la sincronización de cómo se ejecutó el atraco, ya que apenas paró la camioneta, el empleado también frenó en vez de desviar y seguir su camino.
Las pesquisas están en etapa incipiente, y el circuito cerrado de seguridad que captó toda la acción será de vital importancia para llegar a los autores del millonario golpe.



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