De acuerdo a la imputación, entre 2014 y 2018, Núñez Benegas, en su calidad de contadora, consignó a favor de 117 agricultores contribuyentes, clientes suyos, retenciones del Impuesto a la Renta de las Actividades Agropecuarias (IRAGRO), vinculadas a los ejercicios fiscales del periodo mencionado.

Todos estos contribuyentes presentaban ante los registros de la Dirección Tributaria una misma dirección de correo electrónico y el mismo número de celular pertenecientes a la referida profesional contable, cuyo nombre de fantasía del Estudio Contable es Cuenta Cierta y cuyo domicilio está declarado en el Departamento de Caaguazú, por lo cual toda información que los contribuyentes recibían por parte de la Subsecretaria de Estado de Tributación se haría directamente a la contadora.

De esta forma operaba, según la imputación: Núñez utilizaba la clave de acceso de sus clientes, presentaba las DDJJ originales de los formularios del IRAGRO (113-114) con saldos definitivos a pagar a favor del fisco, imprimía las boletas de pago y con estas documentaciones lograba que sus clientes les entregaran las sumas de dineros que debían ingresarse a favor del Estado, sin embargo estos pagos nunca se realizaron, debido a que posteriormente presentaba una DDJJ rectificativa, declarando retenciones computables por operaciones gravadas, generando saldos a favor de cada uno de los contribuyentes, en algunos casos logrando que los montos bajaran considerablemente y en otros casos incluso con saldo cero a favor de Estado, ocasionado de esta manera la falta de ingresos para el fisco de G 4.638.150.190, con lo que logró beneficiarse de manera personal con estos montos impositivos al no haberlos ingresados.

Los afectados son agricultores algunos de ellos de edad avanzada, algunos familiares entre uno y otro, con poco nivel de estudio, con ascendencia alemana o brasilera que no tienen conocimiento sobre obligaciones fiscales, contables y que, ante esta situación, contrataron a la profesional contable.

Estas retenciones computables en las DDJJ del IRAGRO de los ejercicios fiscales 2014 al 2018, eran falsas debido a que no pudieron haberse dado, es decir que la contadora proporcionó información falsa, debido a que existían solamente dos situaciones para la aplicación de retenciones a cuenta de los contribuyentes, una para los casos de retenciones a proveedores del Estado y, otra, para las retenciones a contribuyentes que sean proveedores de ganado, soja, maíz, silos, feria de ganados entre otras.

En cuanto a la primera situación, no se informaron retenciones por parte de la Dirección General del Tesoro Público, y en cuanto a la segunda situación, la designación de agentes de retención por la administración tributaria recién se produjo con la Resolución General 15 del año 2019 que posteriormente fue derogada, resolución dictada incluso después de los periodos fiscales en cuestión. Con las normativas mencionadas, se demuestra que las retenciones computables declaradas a favor de los 117 contribuyentes en realidad no pudieron haberse dado y que las mismas fueron declaradas por su contadora al solo efecto de evitar ingresar el IRAGRO.

Esta situación fue detectada por la Subsecretaria de Estado de Tributación en un proceso de análisis e investigación realizado por el Departamento de Auditoría FT1, el cual observó que algunos contribuyentes del IRAGRO consignaron en sus declaraciones juradas montos significativos de retenciones computables que disminuyeron el saldo a favor del fisco, y posteriormente, al consultar las informaciones del Sistema Integrado de Recopilación de Información “HECHAUKA”, se constató que no existían retenciones del IRAGRO practicadas por parte de Agentes de Información, o por la Dirección General del Tesoro Público a estos 117 contribuyentes.

Una vez comprobada la evasión, la SET procedió al bloqueo del RUC de los afectados y los citó para una reunión informativa sobre la fiscalización en proceso y las irregularidades detectadas.

El Observador