Una de ellas es la desaparición de 800 millones de guaraníes destinados a una planta purificadora de agua. Terminó adjudicando a la Firma Caval Consultoría S.A. La empresa se dedicaba a la venta de lubricantes, es decir ni siquiera era del rubro y también estaba ligada a un funcionario cercano al gobernador oficialista.

“La construcción no existe, pero si existió una planta purificadora de agua sobre ruedas, es una máquina que el Ejecutivo departamental le adjudicó a vendedor de filtros que tiene su sede en Areguá. Desembolsaron 800 millones y la compra que se ha hecho nunca se utilizó”, expresó Rodríguez.

Rodríguez recordó que había solicitado a la CGR un pedido de auditoría de la gestión de Adorno tras detectar una diferencia de más de G. 2.000 millones entre la rendición de cuentas del año 2019 presentada a la Junta Departamental y una fiscalización realizada por un profesional contratado por los ediles.