“(Los drones) iban a ser enviados a esta causa (ingresar armas y droga a la cárcel) pero gracias a la intervención de la Policía Nacional hemos evitado que se pongan en funcionamiento”, dijo Darwin Sangoquiza, jefe de Antinarcóticos en Guayaquil.
Desde el último fin de semana, Ecuador enfrenta una nueva ola de violencia en las calles y en las cárceles. Los incidentes suscitados en la Penitenciaría del Litoral, en Guayaquil, dejaron como saldo 31 reos asesinados luego del enfrentamiento entre las bandas Los Lobos y Los Tiguerones, según sustentó el gobierno nacional en el decreto emitido por el presidente Guillermo Lasso para declarar en Estado de Excepción a todo el sistema carcelario.
“La actual ruptura de acuerdos entre los grupos de delincuencia organizada Lobos y Tiguerones, ha generado la intención de tomar posesión de forma unilateral en diferentes ciudades del país, ocasionando un ambiente de hostilidad entre estos dos grupos, lo cual ha desatado un enfrentamiento armado, siendo punto de inicio el Centro de Privación de Libertad Guayas No 1. (Penitenciaría)”, se lee en el documento que es de dominio público.
Los agentes de la Unidad de Antinarcóticos de la Policía emprendieron el operativo que permitió el decomiso de los drones y la retención de cinco sujetos, entre 26 y 34 años, quienes serían parte de una red de narcotráfico que también estaría relacionada con delitos como la tenencia ilegal de armas y la tentativa de asesinato a policías. Uno de los detenidos es un guía penitenciario de la provincia de Los Ríos, quien esta semana debía presentarse a laborar en la Penitenciaría del Litoral.
Los drones retenidos están valorados en USD 15.000 cada uno, además tienen una capacidad de vuelo de 5 kilómetros y pueden transportar cargas de hasta cinco kilos. La Policía también incautó 161 paquetes de cocaína, cuatro alimentadoras, un fusil, varias municiones y teléfonos celulares.
Fuente: Infobae



COMENTARIOS