Mato destacó que, aunque las campañas electorales en Paraguay se llevan a cabo tanto en medios tradicionales como en redes sociales, es en estas últimas donde se ha observado un aumento en la desinformación. A pesar de estos desafíos, el balance general del proceso electoral es positivo, y no se encontraron pruebas de manipulación o fraude.

La Misión de Observación Electoral de la Unión Europea también presentó una serie de recomendaciones para mejorar futuros procesos electorales en Paraguay:

Reforma del marco jurídico electoral: Se sugiere una revisión detallada para abordar ambigüedades e incoherencias, y adaptar la legislación al uso de tecnología electoral moderna.

Protección a periodistas: Implementar un mecanismo independiente que garantice sanciones efectivas por agresiones a periodistas y defensores de derechos humanos.

Educación electoral: Se propone una campaña educativa amplia para informar sobre derechos políticos, participación ciudadana y procedimientos de votación.

Voto asistido: Revisar las condiciones actuales para garantizar la integridad del proceso.

Ley de observación electoral: Se recomienda la aprobación de una ley que defina los derechos y obligaciones de los observadores electorales.

Participación de la sociedad civil: Fomentar la creación de una plataforma de organizaciones civiles que observen y evalúen el proceso electoral.

Reclamaciones y recursos: Revisar el sistema actual para garantizar respuestas efectivas y oportunas a las partes afectadas.

Participación femenina: Promover una mayor inclusión de las mujeres en la vida política, en línea con la Constitución del país.

Derechos indígenas: Esforzarse por un registro civil más inclusivo para los pueblos indígenas, garantizando su participación en la vida pública.

Estas recomendaciones buscan fortalecer la democracia en Paraguay y garantizar que los futuros procesos electorales sean justos, transparentes e inclusivos.