Víctor Ríos, ministro de la Corte Suprema de Justicia, escribió en su cuenta de X que la discusión de las leyes no implicaba su "banalización", en una alusión directa a su colega Carolina Llanes, quien recientemente había reflexionado sobre la libertad de expresión, la influencia de los medios en la justicia y la interpretación de las normas. 

De hecho, Llanes fue una de las juezas que votó en contra del regreso de Kattya González al Senado, una posición predominante en la Sala Constitucional, pero que terminó definiéndose en el pleno. El fallo dividió a la Corte y expuso los cortocircuitos internos, que la última semana comenzaron a salir a la luz. 

"Discutir las leyes no es 'banalizarlas'. Por siglos se 'banalizó' la dignidad humana porque la ley 'lo decía', así fuese horrorosa como la que legalizaba la esclavitud, la tortura, los tormentos. Se sacralizaba la ley y se banalizaba el horror", defendió Ríos.

El choque entre ambos recrudeció días atrás cuando Ríos calificó de "estupidez" que se le tomara juramento a los testigos antes de un juicio. "Tenía validez cuando la gente le tenía miedo a dios", disparó durante la última sesión ordinaria de la Corte. 

Víctor Ríos. Víctor Ríos. X

Aunque Ríos no mencionó explícitamente a su par, sí compartió un video en el que Llanes habla de una "dinámica informativa vertiginosa" que "confunde y engaña y relativiza todo". "Alguien dijo el otro día '¿por qué jura un testigo?'. Y porque la ley lo dice", contraatacó. La referencia era inequívoca.

Llanes está molesta por una serie de publicaciones periodísticas que cuestionan el nombramiento de familares dentro del Estado. Uno de los ejemplos es el de su hermana Nury Mabel Llanes Ocampos, responsable de la Dirección de Bienestar del Personal, dependiente de la Dirección General de Recursos Humanos.

Por su parte, Ríos quedó enojado tras el rechazo de la acción de inconstitucionalidad que había presentado Kattya para que se le restituyera su banca en el Congreso. Junto a Gustavo Santander tenían todo para aprobar la acción, pero la mayoría de la Corte Suprema maniobró para que votase el pleno en su totalidad a través de la Sala Constitucional ampliada.

Llanes tuvo que salir a aclarar que no se oponía a las críticas ni hacia los fallos de los magistrados, ya que una "crítica incómoda" o severa no constituía por sí misma un límite a la libertad de expresión, y que cualquier eventual abuso debía determinarse conforme a la ley y mediante el debido proceso, sin recurrir a la censura.

No obstante, la ministra señaló que ante informaciones falsas, distorsionadas o ambiguas existen mecanismos legales como la rectificación o aclaración. Al igual que Llanes, los ministros Alberto Martínez Simón y Luis María Benítez Riera fueron señalados la semana pasada por supuestamente moldear las normas para ubicar a sus familiares en el Poder Judicial.