Tras la confirmación del faltante, los directivos de la escuela dieron aviso inmediato a la Comisaría 7.ª de Yby Yaú. Un contingente de efectivos policiales se trasladó hasta el lugar para recabar los primeros datos, iniciar las averiguaciones con los vecinos del barrio e inspeccionar los accesos perimetrales. Asimismo, se dio participación al personal del Departamento de Criminalística de la Policía Nacional, cuyos peritos realizaron el levantamiento de huellas dactilares e impresiones en el marco de la investigación.
Las autoridades de la institución señalaron que esta es la segunda ocasión en que la infraestructura escolar sufre los embates de la delincuencia. En un hecho anterior, desconocidos habían intentado forzar una de las puertas de acceso, aunque en aquella oportunidad no lograron ingresar al interior de los módulos. A raíz de ese intento de atraco, la dirección escolar había instalado rejas metálicas como medida de protección, motivo por el cual los malvivientes optaron esta vez por violentar directamente el ventanal de la cocina.
La comunidad de la escuela solicitó un mayor patrullaje preventivo en las inmediaciones durante el horario nocturno para resguardar las instalaciones educativas.





