El mes pasado ya habíamos alertado sobre el inminente nombramiento como nuevo agente fiscal del cuestionado ex actuario Nelson Damián Colmán Díaz, quien trabajaba en el juzgado de la jueza penal de garantías Cinthia Garcete, de muy cuestionada gestión. Miembros del Consejo de la Magistratura, en la sesión extraordinaria del miércoles último de noviembre habían integrado las ternas de candidatos para cargos creados y vacantes para jueces, miembros de tribunales y agentes fiscales.

Los datos indican que, de la mano del declarado significativamente corrupto por los EE.UU., Jorge Bogarín Alfonso, también fue ternado Nelson Damián Colmán Díaz para integrar una terna para el cargo fiscal en lo penal de Ciudad del Este, pese a su bajo puntaje. De hecho, en la terna, integrada por tres candidatos, el mismo es el que ostentaba el puntaje más bajo, no obstante, ya contaba con el “visto bueno” del influyente Bogarín, quien, a su vez, mantiene una relación muy estrecha con Cinthia Garcete, su protegida.

En la ocasión, se denunció que una vez más, el Consejo de la Magistratura violaba su propio reglamento, que en el artículo 27 expresa claramente que “cuando la lista de candidatos y puntajes de un determinado cargo y edicto no fuera objeto de observaciones o una vez que éstas hayan sido resueltas por el Consejo de la Magistratura, la misma quedará expedita para ser estudiada por el Consejo. A partir de ese momento se podrá incluir el estudio de dichas ternas en el orden del día y publicada en la web oficial de la institución con la debida antelación. Los mejores calificados tendrán derecho preferente a ocupar las respectivas ternas, salvo mejor criterio de los integrantes del Consejo, el cual deberá ser fundado”.

Pero muy ajeno a lo que dispone el reglamento judicial, el superintendente de la Circunscripción Judicial de Alto Paraná, César Diesel Junghanns, también se allanó a la petición de Garcete y Bogarín, designando a Colmán Díaz como nuevo agente fiscal en el décimo departamento. De hecho, todos los nombramientos de jueces y fiscales son digitados por Diesel, sin cuya “bendición” nadie es designado, según aseguran fuentes judiciales. El caso del actuario que ahora se convierte en fiscal, gracias a las influencias de una jueza corrupta y un exmiembro del CM significativamente corrupto, evidencia cómo funciona la rosca corrupta, que ejerce el tráfico de influencias y el “lobbismo” venal para acaparar cargos y extender así cada vez más sus tentáculos.

Hoy día, el cartismo es el que “domina” el Consejo de la Magistratura y el JEM, por lo que quedan pocas dudas de que el tráfico de influencias y las “manos negras” de la rosca judicial se han fortalecido aún más. Incluso se habla de una “topadora cartista” dentro del CM que maniobra para la conformación de ternas de jueces, fiscales y defensores públicos.

La claque judicial a diario demuestra su poder e influencia, como en el caso de la propia jueza Cinthia Garcete, quien comete barbaridades en el desempeño de sus funciones, sin embargo, permanece absolutamente impune, para desesperación de las personas que sufren o se ven afectadas por sus aberrantes decisiones.

En una de las últimas polémicas que la envuelven, es el caso de 11 policías “gatillo fácil” que ejecutaron a una pareja a balazos en noviembre del año pasado, en CDE. Pese a ser rechazada con justa causa y haber sido denunciada de recibir una coima de 150 millones, Garcete sigue entendiendo en la causa, protegida por sus “superiores”, quienes avalan todas las atrocidades que viene cometiendo.