El padre Rafael Fleitas, quien forma parte de la Congregación de los Oblatos de María, había sido imputado por coacción sexual y violación en grado de tentativa tras haber acosado a algunas mujeres en General Artigas, departamento de Itapúa.

Luego de ser procesado por el Ministerio Público, el Juzgado Penal de Garantías le impuso una serie de medidas alternativas, entre ellas no cambiar de domicilio y no acercarse a la víctima, entre otras.

El fiscal Ever García comentó a Radio Ñanduti que, en este caso en particular, hay una víctima principal que radicó la denuncia pero se cree que existen más mujeres que llegaron a sufrir acosos por parte del sacerdote.

“Su modus operandi era persuadirlas de manera personal, con otras era a través de mensajes de WhatsApp”, mencionó.

El sacerdote católico ya había recibido una amonestación canónica por “haber pecado contra el sexto mandamiento”, no cometerás adulterio, consumo de bebidas alcohólicas y un escándalo comunitario”, según menciona en los antecedentes.

Según los datos que maneja el fiscal García, Fleitas habría violado la disposición emanada por el juzgado. “Tuve el contacto con una persona que me manifestó que el sacerdote se encontraría en la zona de Gral. Artigas”.

De llegar a confirmarse esta información, se solicitará el revocamiento de las medidas alternativas a la prisión que le habían sido otorgadas al religioso.