El juez Miguel Palacios había declarado prescritos los hechos en enero de 2025 y ordenado el archivo de la causa, decisión confirmada posteriormente por el Tribunal de Apelación Penal, Cuarta Sala.

Al interponer el recurso, la fiscal alegó falta de fundamentación del fallo impugnado (A.I. N° 81 del 21/03/2025). Manifestó que la representación fiscal se agravió de la resolución que declaró operada la prescripción, aclarando que, si bien solicitó la desestimación, fue por un obstáculo legal y no por prescripción, ya que el pedido fue presentado un día antes del vencimiento del plazo.

El ministro Luis M. Benítez Riera, preopinante, votó por la inadmisibilidad al sostener que la recurrente no argumentó debidamente la falta de fundamentación. “Se colige del escrito recursivo que es la mera disconformidad de la recurrente con lo resuelto por el órgano jurisdiccional”, expuso. 

Por su parte, la ministra Carolina Llanes criticó la conducta de la agente fiscal, quien justificó el pedido de desestimación en la falta de elementos probatorios al no haber podido ubicar a la víctima. Llanes advirtió una “conducta omisiva relevante” al solicitar el cierre de la causa a dos días de la prescripción.

“El intentar comunicarse con la víctima no evidencia una diligencia tendiente a impulsar la investigación, tampoco el haber intentado contactar a la víctima en dos ocasiones sin poder hacerlo evidencia un ‘obstáculo procesal insuperable’. Tal inacción importa una violación directa a los deberes funcionales propios del cargo fiscal, con incidencia concreta en el derecho de las víctimas”, aseveró.

Para la magistrada, la actuación configura mal desempeño o negligencia grave al lesionar la función institucional del Ministerio Público. Por ello, dispuso remitir los antecedentes al JEM, a la Inspectoría General del Ministerio Público, a la Dirección General de Auditoría de Gestión Jurisdiccional y al Consejo de Superintendencia de la Corte.

Llanes concluyó su análisis exhortando a los agentes fiscales a ejercer un trabajo diligente, técnico y responsable, especialmente ante la alta cantidad de casos de violencia familiar y contra las mujeres.