El mandatario sostuvo que su prioridad continúa siendo la gestión gubernamental y el cumplimiento de sus compromisos, independientemente de los cuestionamientos que puedan surgir desde el Congreso Nacional o de sectores políticos.
"La Constitución Nacional establece los mecanismos para el juicio político. Yo no puedo vivir hoy o cada día con el temor de eso. Yo vivo todos los días trabajando, llevando adelante una agenda que permita que más paraguayos puedan vivir mejor", expresó Peña al ser consultado sobre la posibilidad de que se impulse un procedimiento para su destitución.
Las declaraciones presidenciales se producen en medio de una serie de diferencias internas que adquirieron mayor notoriedad a partir de las discusiones sobre la candidatura a la Vicepresidencia de la República para las elecciones generales de 2028.
En ese contexto, el jefe de Estado volvió a rechazar las versiones sobre la conformación de una corriente política propia, identificada por algunos sectores como el denominado peñismo, que supuestamente buscaría consolidar una estructura independiente dentro del movimiento liderado por el expresidente Horacio Cartes.
"No existe el peñismo, no hay fractura, somos un movimiento grande, somos un partido gigante y estamos viviendo en democracia y eso hay que celebrar", afirmó.
Peña también defendió la continuidad de su relación política con Cartes y negó que las diferencias existentes entre algunos referentes del oficialismo representen un enfrentamiento personal entre ambos dirigentes.
"Hace tres años lo único que quiere la gente es que yo me pelee con Cartes y no tengo ninguna razón para pelearme", manifestó el presidente, quien insistió en que mantiene una relación de entendimiento con el titular de la Asociación Nacional Republicana (ANR).
Sin embargo, las declaraciones se registran mientras persiste la expectativa sobre las decisiones que adoptará el vicepresidente Pedro Alliana, señalado como el principal aspirante del cartismo a la Presidencia de la República en 2028.
La definición de su eventual compañero de fórmula constituye uno de los principales puntos de discusión dentro del oficialismo, particularmente por las diferencias surgidas entre dirigentes cercanos al Ejecutivo y referentes del entorno político de Cartes.
Alliana se encuentra de visita oficial en Israel y su regreso genera expectativas sobre posibles conversaciones destinadas a encaminar los acuerdos internos y establecer una posición común respecto a las futuras candidaturas.
Las recientes elecciones municipales también introdujeron nuevos elementos en el escenario político, especialmente después de la derrota de la Asociación Nacional Republicana en Asunción frente a la opositora Soledad Núñez, resultado que reactivó los debates sobre el liderazgo partidario y las perspectivas del oficialismo para los próximos comicios generales.
Paralelamente, Peña se refirió a la controversia que alcanzó al sistema financiero y cuestionó la intervención del ámbito político en asuntos que, según su criterio, deberían resolverse mediante los procedimientos técnicos establecidos por el Banco Central del Paraguay (BCP).
El mandatario consideró que el tratamiento parlamentario y la exposición pública de los informes relacionados con determinadas entidades financieras terminaron afectando la imagen del país.
"No tengo duda de la fortaleza legal del BCP", sostuvo inicialmente, antes de señalar que las discusiones desarrolladas durante las últimas semanas trascendieron el ámbito de supervisión bancaria y llegaron al Congreso Nacional.
Según su interpretación, el traslado de estas cuestiones al escenario político provocó consecuencias negativas para la percepción pública sobre la estabilidad del sistema financiero paraguayo.
En ese sentido, el presidente defendió la actuación institucional del Banco Central y manifestó que los procedimientos de fiscalización y supervisión deben desarrollarse dentro de los mecanismos previstos por la normativa vigente.
También cuestionó el protagonismo adquirido por determinados medios de comunicación en la difusión de las controversias financieras y vinculó esa situación con la participación de grupos empresariales del sector bancario en empresas periodísticas.
Peña mencionó que las entidades bancarias acumularon ganancias por aproximadamente USD 680 millones hasta agosto y sostuvo que la elevada rentabilidad del sector contribuye a explicar el interés que generan las discusiones relacionadas con su funcionamiento.
El jefe de Estado planteó, además, la conveniencia de debatir sobre la concentración de intereses empresariales cuando una misma estructura económica participa simultáneamente en actividades bancarias y medios de comunicación.
En cuanto al tratamiento legislativo de los informes del BCP, reveló que solicitó a los parlamentarios actuar con prudencia y canalizar sus inquietudes mediante las consultas correspondientes a las autoridades monetarias.
La Cámara de Senadores convocó para este viernes a una reunión de carácter reservado con representantes del Banco Central, destinada a examinar la documentación remitida por el organismo regulador sobre distintas entidades del sistema financiero.
El encuentro fue planteado como un espacio para que los legisladores reciban explicaciones técnicas y formulen consultas sobre los antecedentes incluidos en los documentos enviados al Congreso.
Por otra parte, Peña aseguró que no tuvo acceso al informe elaborado por el economista Fernando Rivarola, documento que adquirió relevancia en medio de los cuestionamientos públicos sobre los mecanismos de supervisión bancaria.
El presidente indicó que el funcionario remitió el material por correo electrónico cuando ya no desempeñaba el cargo correspondiente, aunque no profundizó sobre las circunstancias de su traslado institucional.
Respecto a la existencia de procedimientos administrativos abiertos por el Banco Central, sostuvo que los sumarios forman parte de las herramientas habituales de fiscalización utilizadas por el organismo supervisor.
Las explicaciones del mandatario coinciden con un momento de particular sensibilidad política para el oficialismo, que enfrenta simultáneamente las repercusiones de las elecciones municipales, las disputas por los espacios de poder dentro de Honor Colorado y los cuestionamientos surgidos en el Congreso.
Aunque Peña insiste en descartar cualquier ruptura y asegura que su relación con Cartes permanece intacta, las diferencias entre referentes del movimiento continúan formando parte de la discusión política, especialmente ante la necesidad de definir los liderazgos y las candidaturas para 2028.
En este escenario, el presidente busca mantener el foco en su administración y restar importancia a las versiones sobre un eventual juicio político, mientras el oficialismo enfrenta el desafío de encaminar sus diferencias internas y preservar su cohesión de cara al próximo proceso presidencial.





