Se trata de la primera vez que este objeto de devoción sale de su santuario de origen, en un acontecimiento que reunió a autoridades nacionales, representantes de la Iglesia católica y numerosos fieles.
La celebración se desarrolló el viernes 9 de octubre y estuvo presidida por el cardenal Adalberto Martínez Flores, arzobispo de Asunción, quien encabezó la misa de consagración de las familias y de la nación. Durante el acto, el mandatario se acercó a venerar la espada, considerada por la tradición católica un símbolo de la lucha del bien contra el mal.
La pieza llegó al país desde el histórico Santuario Basílica de San Miguel Arcángel, ubicado en Monte Sant'Angelo, en la región italiana de Apulia. Su traslado constituye un hecho excepcional, ya que nunca antes había abandonado Italia para una peregrinación internacional.
La visita coincide además con los 50 años de presencia misionera de los padres miguelitas en Paraguay, congregación religiosa dedicada a promover la devoción a San Miguel Arcángel y desarrollar actividades pastorales y comunitarias.
Peña destacó el significado espiritual y cultural del acontecimiento, así como el papel de la tradición cristiana en la historia paraguaya. El jefe de Estado expresó su reconocimiento a la congregación religiosa por sus cinco décadas de trabajo en el país y agradeció a quienes hicieron posible el traslado de la espada.
El mandatario señaló que este símbolo religioso representa el triunfo de la luz sobre las tinieblas y constituye una invitación a trabajar por una sociedad guiada por la verdad, la justicia y la fe. También manifestó su deseo de que la visita contribuya a fortalecer la paz, la esperanza y la unidad de las familias paraguayas.
Durante su homilía, el cardenal Adalberto Martínez recordó que la espada simboliza la lucha espiritual contra el mal y exhortó a enfrentar problemas que afectan a la sociedad, como la corrupción, el crimen organizado, la trata de personas, la explotación infantil y los feminicidios.
El religioso también hizo referencia al asesinato de Deisy Paola Giménez, víctima de feminicidio, y solicitó un minuto de silencio en su memoria, al tiempo de reclamar justicia y una protección efectiva para las mujeres que denuncian situaciones de violencia.
La ceremonia incluyó la consagración del Paraguay a San Miguel Arcángel, con la participación del rector del santuario italiano, el sacerdote Ladislao Suchy, y representantes de la congregación miguelita.
La llegada de la espada fue posible mediante gestiones conjuntas de la Embajada paraguaya ante la Santa Sede, la Arquidiócesis de Asunción y las autoridades religiosas del santuario italiano.
Tras las celebraciones en la capital, la pieza continuará su recorrido por distintas diócesis del país. Este domingo 11 y el lunes 12 de octubre estará en Caacupé; posteriormente será trasladada a Villarrica, del 13 al 14 de octubre, y a San Lorenzo, del 15 al 17.
La despedida está prevista para el domingo 18 de octubre en la Catedral Metropolitana de Asunción, mientras que su retorno a Italia se realizará el lunes 19.
La visita constituye un acontecimiento de especial significado para la comunidad católica paraguaya, que durante diez días tendrá la oportunidad de venerar uno de los símbolos históricos asociados con San Miguel Arcángel, considerado por la Iglesia defensor del pueblo de Dios.





