Esto último debido a que ya existían antecedentes de enemistad entre el político y el periodista, debido principalmente a las publicaciones de este que lo involucraban. Quiñonez manifestó que al hacerse posteriormente una intervención en la oficina de Pablo Medina, se encontraron con evidencias del trabajo del comunicador, habiendo menciones al aparente enojo de “Neneco” con él.

Luego de eso, fueron hasta la casa de este último para allanarla, provocando que Vilmar Acosta termine huyendo al Brasil asegurando que él era brasileño buscando evitar la extradición. Se cotejó que esto no era así y una vez que fue capturado regresó al Paraguay para ser juzgado.