“Hay muchas irregularidades que saltan a la vista. En primer lugar, las especificaciones que pide Itaipú no son las mismas que solicita el Ministerio de Educación. El ministerio da mayor flexibilidad sin que se resienta la calidad. Por ejemplo, si tomamos los propios estándares que exige la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas, esta licitación no hubiera prosperado y se hubiera exigido modificar los pliegos para permitir la participación de más empresas”, explicó Filizzola.

El senador también denunció que la licitación de Itaipú tenía detalles sutiles que favorecían a una empresa extranjera, resultando en la adjudicación de la compra de muebles escolares por un valor de 32 millones de dólares, en perjuicio de la industria nacional.

“Por los elementos que tenemos, hubo direccionamiento y se perjudicó a la industria nacional. Y un hecho gravísimo es que la empresa beneficiada ya había realizado la compra antes de que el proceso iniciara. Es muy serio que se utilicen de esta manera fondos destinados a la educación y recursos de Itaipú, cuando existen tantas necesidades urgentes”, concluyó Filizzola.