Hubo intentos de despojar al Estado de los millonarios inmuebles, que pasarían a nombre del Estado paraguayo una vez comisados, lo cual es casi seguro ante el cúmulo de pruebas con los testaferros, que tienen que afrontar juicio oral por lavado de dinero y asociación criminal.

En una primera ocasión, bancos que concedieron préstamos a los testaferros del traficante de drogas y que fueron denunciados por la fiscala Lorena Ledesma como cómplice de lavado de dinero narco, intentaron rematar las estancias, que no tenían medida cautelar.

La semana pasada, se publicó que a través de un juicio que sería fraudulento, se intentó rematar la estancia “Ña Nelly” por una supuesta deuda de US$ 260 mil. El inmueble tampoco tenía medida cautelar.

Pese a la gravedad de los hechos, los ministros de la Corte mantienen un silencio cómplice. Ni siquiera ordenaron una auditoría para determinar la responsabilidad de jueces, fiscales, abogados, funcionarios de Registros Públicos y particulares que intervinieron en los procesos.

Las autoridades del Brasil habían informado a nuestro país, que Cabeza Branca había invertido gran parte del dinero proveniente del narcotráfico en Paraguay. No lo hizo directamente él, sino a través de testaferros que presidían las firmas fantasmas que eran dueña de millonarias estancias y miles de cabezas de ganado.

Los bienes del presunto narcotraficante detenido en Brasil, alcanzarían alrededor de 150 millones de dólares, de acuerdo a las estimaciones de los investigadores, que fueron identificando los mismos.

Las estancias y otros bienes fueron entregados en administración a la Senabico, que tiene a su cargo por ejemplo varias estancias, las cuales ya se intentaron vender en varias ocasiones. Las entidades financieras impulsaron demandas contra los testaferros que no pudieron pagar más las deudas, luego de la detención de Cabeza en Brasil.

Se habla de maniobras en todos estos procesos en los cuales se intentaron despojar a Senabico de las estancias, que una vez comisadas pasarán a formar parte de los bienes del Estado paraguayo.

Unos cinco bancos, que prestaron a los testaferros de Cabeza dinero, fueron denunciados por la fiscala Lorena Lesdema ante la Fiscalia Anticorrupción y Lavado de dinero. La investigación está a cargo del fiscal Osmar Legal y se espera que la misma avance.

Tras este primer intento de despojo, la Corte no dispuso una investigación para ver la responsabilidad de los operadores de justicia, ya que las actuaciones de algunos generan sospechas.