Ledesma había concluido que Carlos Espinoza Vega, Gregorio Espinoza Herrera, Christian Ariel Doldán, Carlos Manuel Lugo y Arnaldo Javier Gauto, tenían la capacidad económica para adquirir acciones de la firma Daruma SAM SA (ApostaLa), en marzo de 2016.

Sin embargo, “no desplegó la investigación que permita conocer si cada uno de ellos estaba en situación económica y financiera favorable al momento de la compra de las acciones”, según el fiscal adjunto Roberto Zacarías, quien rectificó el intento de Ledesma de desestimar el caso, detrás del cual estaría el poder económico.

Los sospechosos eran defendidos entonces por los abogados Álvaro Rojas Vía Llanes, hijo de la ministra Carolina Llanes y Santiago Martínez Seifart, hijo de Mónica Seifart y Ledesma tenía en juego su confirmación como fiscal electoral por la Corte Suprema.

Ledesma, atendiendo sus antecedentes, se especializó en la Unidad Anticorrupción y Antilavado, en blanquear a los “peces gordos” sospechados de corrupción y lavado de dinero. Fue designado en esa dependencia clave por la exfiscal general, Sandra Quiñónez, por recomendación de su hermano Domingo Quiñónez.

El fiscal Juan Ledesma tiene una lista de causas cajoneadas y blanqueadas, desque formó la Unidad de Delitos Económicos, Anticorrupción y Lavado de Dinero del Ministerio Público.

Entre las causas “congeladas” se puede mencionar la investigación al diputado colorado, Erico Galeano, en donde alega que la causa es muy compleja y que existe un cúmulo de documentos que cotejar y analizar y que se solicitaron con base a un informe de Seprelad.

Mientras, supuestamente el legislador por la ANR estaría enajenando algunos bienes, lo cual solo puede ser corroborado dentro de la carpeta fiscal a cargo del criticado Ledesma.

Entre las causas blanqueadas, la más reciente es la denuncia contra el extitular de Puertos y actual senador colorado, Ramón Retamozo. Fiscal pidió la desestimación de la denuncia por que no existió daño patrimonial par la ANNP en la compra de un software por G. 6.000 millones. La Contraloría dijo lo contrario, pero el fiscal consideró un dudoso dictamen de un perito.

Esta semana intentó blanquear el caso de los tapabocas de oro, al allanarse a la suspensión condicional del procedimiento a favor del extitular de la DINAC, Edgar Melgarejo y otros acusados. Aceptó la donación de G. 60 millones ofrecida por Melgarejo y G. 10 millones cada uno de los demás acusados, para no ir a juicio oral.

Se espera que el fiscal general, Emiliano Rolón Fernández, disponga una auditoría de las causas a cargo de Ledesma. El titular del Ministerio Público había prometido revivir la Inspectoría General.

CASO DE SUPUESTO NARCO LAVADO

Los blanqueos o intentos para blanquear a los “peces gordos” por parte de Ledesma no es reciente, sino se viene dando hace rato.

El fiscal solicitó el año pasasdo, la desestimación de una denuncia al concluir que los sospechosos Carlos Espinoza Vega, Gregorio Espinoza Herrera, Christian Ariel Doldán, Carlos Manuel Lugo y Arnaldo Javier Gauto, tenían la capacidad económica para adquirir acciones de la firma Daruma SAM SA (ApostaLa), en marzo de 2016. Sin embargo, “no desplegó la investigación pertinente que permita conocer si cada uno de ellos se encontraba en situación económica y financiera favorable al momento de la compra de las acciones”, según el dictamen del fiscal adjunto Roberto Zacarías, quien rectificó la solicitud del inferior y enumeró una serie de diligencias que se tienen que realizar.

Los señalado por el fiscal adjunto en su dictamen es grave, porque acusó a Ledesma de no investigar ante de pedir la desestimación de la denuncia. Por ejemplo, ni siquiera hizo lo básico, lo elemental, que es saber si lo que adquirieron las acciones de Daruma SA (Apostala), tenían o no la capacidad económica para ello. Esto, es 1 más 1, ya que eran sindicados como presuntos lavadores del dinero del supuesto narco detenido en Brasil, Luis Carlos Da Rocha.

“La investigación fiscal realizada habría concluido la capacidad económica con la que cuentan los denunciados. Sin embargo, no se desplegó la investigación pertinente que permita conocer si cada uno de ellos se encontraba en una situación económica y financiera favorable al momento de la adquisición de las acciones de la firma Daruma SAM SA”, manifestó en su dictamen el fiscal adjunto.

Zacarías refirió que es necesario incorporar un informe de la Secretaría de la Función Pública a fin de recabar si los investigados fueron funcionarios del Estado, en cuyo caso positivo; se tendrá que solicitar al Ministerio de Hacienda el resumen de todas las remuneraciones percibidas por los investigados.

Agrega que es igualmente relevante contar con un informe de la Dirección de Aporte Obrero Patronal del Instituto de Previsión Social a fin de conocer si los investigados han trabajado de dependencia con alguna persona física o jurídica, y en su caso, el tiempo desde el cual empezaron a aportar al IPS.

Se debe obtener información con relación a las empresas vinculadas a Carlo Giussepe Espinoza Vega y Gregorio Espinoza Herrera, específicamente M Y A SA, Medusa SA, Grupo Farmautil SA, Bahiti SA, Giva SA, Betgiank SA y Patagonia Group, las cuales según los indicios dieron origen a la causa, al momento en que los investigados adquirieron las acciones de Daruma SAM SA no habrían tenido resultados patrimoniales positivos.

Zacarías enumera varias otras diligencias y por último, dice que con relación a la hipótesis fáctica, se debe solicitar la designación de un perito de sección auditoría forense del Laboratorio Forense, para la elaboración de una pericia contable a fin de determinar la situación patrimonial de los investigados desde el año 2016 a la fecha.

Observando la cantidad de diligencias enumeradas por el fiscal adjunto, se puede concluir que Ledesma apuró el pedido de desestimación de la denuncia, que sigue a su cargo ya que fue confirmado en la causa para “desplegar la investigación”.

El juez Humberto Otazú se había opuesto a la desestimación y ante la recusación de la fiscala adjunta, Soledad Machuca, el pedido fue rectificado por el fiscal adjunto, Roberto Zacarías.