En sus alegatos finales, el fiscal Diego Arzamendia aseguró que se pudo demostrar que entre el 1 de agosto y el 2 de octubre de 2019, Sixto Fleitas Sanabria se desempeñaba como gerente de la sucursal del BNF en Yby Yau y aceptó sumas de dinero a cambio de otorgamiento de créditos y contó con la colaboración de los demás acusados, Milva Montanía Amarilla, Jesús Francisco Jorge Luis Lejarraga y Milva Sabrina Fleitas Montanía.

Tanto Milva Sanabria y en ocasiones Jesus Lejarraga, captaban posibles clientes que eran de ciudades lejanas. Los propios acusados trasladaban a los clientes o buscaban que estos se trasladen.

El siguiente paso era, una vez captados los clientes, Milva Montanía contactaba con Sixto Fleitas para preguntarle sobre la calificación del cliente, el monto al cual podía acceder como crédito, es decir intercambiaban información confidencial al cual solo podía acceder Fleitas en su carácter de gerente.

Una vez conocida la situación de cada cliente, a partir de la confirmación de Fleitas, Milva Montanía y lejarraga coordinaban con los clientes para que acudieran a la sucursal para solicitar los créditos, asegurándoles que se les otorgaría, a cambio de sumas de dinero.

Los clientes llegaban hasta la sucursal de Yby Yau, donde Milva Montanía y en algunas ocasiones Lejarraga (su pareja sentimental), les esperaban frente al local mientras gestionaban los créditos y luego al salir se reunían nuevamente, donde le entregaban la suma que le correspondía, que luego era repartido con Fleitas.

Si el cliente registraba operaciones morosas que le impedían acceder a los créditos, se planteaban dos situaciones: en primer lugar, Milva Montanía se encargaba de pagar la deuda para que el cliente pueda acceder al crédito, o en otro caso, llamaba a la casa o el lugar donde se registraba la deuda pendiente de pago y solicitaba que se le borre de Informconf a los efectos de acceder a un nuevo crédito y cumplir con la deuda pendiente.

Una vez que el cliente recibía el crédito, Milva obtenía un beneficio económico que lo compartía con Fleitas, esto ocurrió hasta el 2 de octubre, fecha en que se realizó una entrega vigilada.

“Al ser datos crediticios, estaba obligado a guardar secreto, sin embargo, accedió a estas informaciones para usarlo en su provecho personal y de los demás acusados”, enfatizó el fiscal.

Quedó demostrado en juicio, según la Fiscalía, que con los demás acusados acordó la búsqueda y localización de potenciales clientes, para luego verificar su historial crediticio y a partir de conocimiento de la situación, buscaban acomodarlos a pesar de los riesgos que implicaban en algunos casos los clientes con deudas pendientes, sin embargo buscaban acomodarlos para otorgarle el crédito de cualquier manera. siempre a cambio de una suma de dinero. Es decir, no le importó la posibilidad de que en el futuro el BNF sufra iliquidez o pérdida derivada del incumplimiento total o parcial de los créditos.

A su turno, la fiscal Verónica Valdez señaló que Milva Sabrina Fleitas Montanía, coordinaba con su madre (Milva Montanía) el pago de las deudas que tenían los clientes y el porcentaje que cobrarían cuando estos accedan a los créditos. Lejarraga, Montanía y Fleitas Montanía, si bien no eran funcionarios públicos, actuaron en calidad de cómplices, por lo que pueden ser sancionados en ese sentido, complementó.

Una comunicación del 9 de agosto de 2019, expone cómo Milva Montanía le dice a Sixto Fleitas: “No sabés lo mucho que me ayudas, Sixto. Mi hija se va este mes por 15 días a EEUU y todo es por que ayudas tanto”, comunicación que revela los beneficios que obtenían con la tramitación de créditos.

En otra conversación entre ambos, Milva pregunta: “Sixto, podés contar si te di cuatro o cinco”, y este le responde: “Hola. Cuatro millones es Milva”, una de las tantas conversaciones que tuvieron sobre entregas de suma de dinero realizadas por Milva a Sixto.

Una comunicación del 24 de septiembre 2019, donde Milva le dice a Sixto: “Ella es la que tiene cuenta con Dorado, para que veas su calificación, por favor”, a lo que este le responde: “Ya hablé con Dorado. Solucionado”, lo que expone cómo acomodaban a los potenciales clientes para beneficiarlos con créditos del BNF a cambio de sumas de dinero.

Estas son solo algunas de las comunicaciones que exponen cómo operaban los acusados para la obtención de sumas de dinero.

El Ministerio Público solicitó la pena privativa de libertad de 6 años de cárcel para Sixto Fleitas por cohecho pasivo agravado en calidad de autor; para Milva Montanía la pena de 3 años de cárcel, Jesús Lejarraga, 2 años de cárcel y Milva Fleitas Montanía, 1 año de pena privativa de libertad, por el mismo hecho en calidad de cómplices.

El juicio proseguirá el próximo jueves 13 de junio a las 7:30, con los alegatos de las defensas.

El Observador