En una entrevista publicada por la ONG Gulagu, el presunto desertor explicó que su contrato fue prorrogado en contra de su voluntad tras varios meses de combates en Ucrania para el grupo dirigido por el empresario Evgueni Prigozhin. "Mis antiguos empleadores intentaron encontrarme, la sociedad Wagner, Prigozhin y su banda, el FSB [servicio ruso de seguridad]. Lanzaron una operación de búsqueda criminal [en mi contra] a través del Ministerio ruso del Interior", aseguró.

"Estaba bajo la amenaza de ser secuestrado, de ser asesinado (...) incluso peor, de ser ejecutado con un mazazo [en la cabeza]", añadió, en referencia a otro desertor de Wagner cuya ejecución fue grabada y difundida en noviembre. El presunto desertor, que se presenta como el exjefe de una sección de unos diez hombres, contó que cruzó un río helado que separa a Rusia de Noruega con una patrulla rusa persiguiéndolo. "Escuché ladridos de perro, me di la vuelta y vi personas con linternas a unos 150 metros, que corrían en mi dirección", explicó.

"Escuché dos tiros (...) Corrí sobre el hielo con la ayuda de la luz de las casas durante unos dos kilómetros", relató. Según su abogado, el hombre habló con ciudadanos noruegos y les explicó haber cruzado la frontera de manera irregular. La policía lo detuvo poco después. Según Brynjulf Risnes, su cliente decidió no renovar su contrato con el grupo Wagner tras haber vivido "algo completamente distinto de lo que esperaba". (afp)