Al respecto, Miguel Mendieta, abogado defensor de Miguel Ángel Insfrán, alias “Tío Rico”, denunció ante el Poder Judicial el deteriorado estado de salud de su cliente, quien se encuentra recluido en la cárcel de máxima seguridad de Minga Guazú.

Insfrán, conocido por su vinculación con el crimen organizado, enfrenta una delicada situación de salud debido a un sangrado estomacal que, según su abogado, no fue tratado adecuadamente en el centro penitenciario, informó el periodista Aldo Insfrán.

Durante la presentación de la denuncia, Mendieta hizo hincapié en las condiciones “infrahumanas” en las que vive Insfrán, quien permanece confinado 22 horas al día, con acceso limitado a la luz solar. El abogado detalló que su cliente fue sometido a una cirugía bariátrica por razones de salud, no estéticas, debido a que padecía de obesidad mórbida.

Este tipo de operación requiere una dieta especializada y suplementos que, según Mendieta, no se le están proporcionando adecuadamente.

En esa línea, el abogado defensor advirtió que el sangrado interno de Insfrán fue sido tratado solo de manera superficial con medicamentos para detener la hemorragia, pero la causa del problema no ha sido atendida. “Esta situación podría llevar a complicaciones graves, como una úlcera”, señaló Mendieta, quien ya había alertado a la Fiscalía de Derechos Humanos sobre el estado crítico de su defendido el 1 de octubre.

El abogado también denunció que las autoridades judiciales han rechazado previamente solicitudes para revisar las condiciones de reclusión de Insfrán. Según el letrado, la jueza argumentó que el traslado de su cliente había sido decidido en un auto de elevación a juicio oral que no fue apelado, por lo que las condiciones actuales permanecen sin revisión.

Además, aclaró que el tratamiento adecuado que recibía Insfrán en el penal de Viñas Cué fue interrumpido tras su traslado a Minga Guazú, empeorando su situación de salud.

La defensa de Insfrán solicitó la intervención de un médico forense para evaluar nuevamente su estado de salud y garantizar que se le proporcione la atención médica necesaria, incluyendo una dieta especial acorde a su condición postquirúrgica. La denuncia presentada por Mendieta busca poner fin a lo que considera un trato negligente y deshumanizante hacia su cliente.