El jefe departamental destacó que el problema crítico sigue siendo la escasez de agua, sobre todo en las comunidades indígenas y en las poblaciones más alejadas de los centros urbanos.

Comentó que, aunque reciben la asistencia de la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN) y de la Empresa de Servicios Sanitarios del Paraguay (ESSAP) con envíos periódicos de agua potable, se hace difícil trasladar el vital líquido a los sitios más lejanos debido al mal estado de los caminos.

Bergen reportó que la zona del río Pilcomayo es la más afectada por la sequía y subrayó que el impacto se siente directamente en los animales que recurren a sus aguas para sobrevivir.

Indicó que si bien la mortandad de la fauna en épocas de escasez del vital líquido es normal, esta se acrecentó en los últimos días, por efectos del intenso calor. “Según la gente que vive ahí en la zona ribereña, en 50 años no vieron que el Pilcomayo se secó hasta Pozo Hondo”, expuso.