Cabe mencionar, que, en el país se cuenta con un equipo técnico-humano calificado, y los hospitales son de primera calidad, para avanzar en los trasplantes de órganos.

Es importante recordar que, según la “Ley Anita” 6170/18, toda persona mayor de 18 años es considerada donante de órganos posterior a su fallecimiento. Si alguien no desea donar, debe manifestarlo por escrito al Instituto Nacional de Ablación y Trasplante (INAT).

Derribar mitos sobre la donación de órganos y tejidos es la principal barrera cultural a vencer:

La extracción del órgano, tejidos y/o células se realiza con la máxima consideración y profundo respeto sin alterar el cuerpo del donante.
Si una persona llega a Urgencias y es donante, lo primero que harán los médicos es salvarle la vida.

Recién cuando no existe ninguna posibilidad de vida y se ha certificado la muerte, es ahí cuando se aborda la donación como una posibilidad.
Actualmente nuestro país cuenta con los siguientes programas de trasplantes activos: renal, cardíaco, hepático, córneas, huesos, membrana amniótica y médula ósea.