En una orden ejecutiva destinada a ayudar a los ganaderos a combatir las pérdidas de ganado, el presidente dio a su secretario del Interior, Doug Burgum, un plazo de 90 días para "determinar si el lobo gris y el lobo mexicano han cumplido los criterios de recuperación necesarios para ser retirados de la lista o reclasificados a una categoría de menor protección conforme a la Ley de Especies en Peligro de Extinción (ESA, por sus siglas en inglés)".

Si se determina que se han cumplido los criterios de recuperación, se solicita al secretario que inicie el proceso para retirarlos de la lista.

Tras una determinación de ese tipo, el secretario y otros funcionarios deberán reunirse con las autoridades estatales y alentarlas a aprobar medidas similares y flexibilizar las normas para matar lobos.

Durante un acto con ganaderos en el Despacho Oval, Trump pareció confundido sobre el alcance de la orden y preguntó: "Pero ¿se les puede disparar a partir de hoy?". La secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, lo corrigió entre risas y bromeó: "El secretario Burgum tiene que hacer un poco de magia".

Trump firma en el Despacho Oval la orden que pone en duda la protección del lobo gris y el lobo mexicano. Trump firma en el Despacho Oval la orden que pone en duda la protección del lobo gris y el lobo mexicano.Imagen: Abe McNatt/Avalon/Photoshot/picture alliance

Del exterminio histórico a la recuperación del lobo gris y el lobo mexicano

Se cree que, en el pasado, al menos un cuarto de millón de lobos recorría el territorio de costa a costa antes de que los colonos europeos emprendieran campañas de exterminio que se prolongaron hasta el siglo XX.

Durante su primer mandato, Trump retiró al lobo gris de la lista de especies protegidas, pero no al lobo mexicano, que se encuentra en mayor peligro de extinción, aunque la orden ejecutiva del viernes mencionó a ambas especies.

La administración del expresidente Joe Biden defendió ante los tribunales la decisión de Trump de retirar al lobo gris de la lista, pero finalmente perdió el caso en 2022 y la política fue revertida.

El Wolf Conservation Center calcula que hay alrededor de 7.600 lobos grises en los Estados Unidos continentales. Por su parte, el Equipo Interinstitucional de Campo para el Lobo Mexicano sitúa la población de lobos mexicanos en 317 ejemplares a finales de 2025.

En el Woodland Park Zoo de Seattle, estos ejemplares forman parte de SAVE, una iniciativa nacional de conservación para la especie. En el Woodland Park Zoo de Seattle, estos ejemplares forman parte de SAVE, una iniciativa nacional de conservación para la especie.Imagen: Shane Srogi/ZUMA/IMAGO

Críticas de conservacionistas: "Una maniobra cínica"

Ben Greuel, responsable de la campaña sobre vida silvestre del Sierra Club, describió la medida como una maniobra cínica destinada a apaciguar a los ganaderos molestos por la decisión de la administración de aumentar temporalmente las importaciones de carne de vacuno sujetas a aranceles más bajos.

"Trump está poniendo al lobo gris y al lobo mexicano en el punto de mira para aplacar la reacción negativa provocada por sus propias políticas de importación de carne de vacuno", afirmó. "Convertir las protecciones de los lobos en una herramienta de control de daños políticos no hará nada para reducir las facturas del supermercado ni para ayudar a las familias que tienen dificultades con el costo de vida".

Los conservacionistas también señalan que los ganaderos ya pueden recibir compensaciones por las pérdidas de ganado causadas por lobos a través de programas estatales y federales. Este último sistema cubre hasta el 100 % de las pérdidas en casos de ataques confirmados, en virtud de la ley republicana conocida como One Big Beautiful Bill Act.

Un lobo mexicano fotografiado en libertad en Arizona; a diferencia del lobo gris, no fue retirado de la lista de especies protegidas durante el primer mandato de Trump. Un lobo mexicano fotografiado en libertad en Arizona; a diferencia del lobo gris, no fue retirado de la lista de especies protegidas durante el primer mandato de Trump.Imagen: Phil Degginger/imageBROKER/picture alliance

Otros cambios a la Ley de Especies en Peligro de Extinción

El gobierno de Trump finalizó en julio tres normas destinadas a debilitar la emblemática Ley de Especies en Peligro de Extinción.

Una de ellas eliminó la definición histórica de "daño", que incluía la destrucción del hábitat. Otra derogó una norma que aplicaba automáticamente las protecciones de las especies en peligro de extinción a aquellas catalogadas como "amenazadas".

La tercera obliga al gobierno a tener en cuenta las implicaciones económicas y de seguridad nacional al decidir si una zona concreta debe ser designada como "hábitat crítico".

FEW (AFP, EFE)