Según la investigación del organismo, naciones que han recurrido a esta medida, como Bélgica, España y el Reino Unido, han mejorado ligeramente el rendimiento académico de sus estudiantes, sobre todo de aquellos con desempeño bajo. No obstante, la UNESCO también reconoce que estos aparatos pueden ser incorporados a la educación, pero esto debe hacerse con los estudiantes siendo conscientes de lo que está permitido y lo que no.