“Estamos sumamente preocupados y entendemos este sentir de las empresas nacionales que finalmente han estado financiando sus respectivas obras”, explicó Centurión.

Señaló que se está avanzando en el pago de las deudas cuyas obras ya contaban con financiamiento externo (préstamos del BID, Banco Mundial, CAF), pero que habían quedado en pausa por incumplir con el límite fiscal, pero que ya estaban en ejecución.

“La instrucción que dio el presidente es que se honre aquellas obras que tienen recursos disponibles más allá del límite fiscal”, puntualizó.

Las deudas de unos 600 millones de dólares, que se tendrán que financiar con fondos locales obtenidos de los bonos que podrán ser emitidos una vez que el Congreso dé autorización, permanecen en suspenso, ya que el Legislativo no trató hasta ahora el proyecto remitido por el Ministerio de Economía.