El pedido fue rechazado porque, según el juez uruguayo Óscar Suárez, los hechos por los que acusan a Peirano ocurrieron entre marzo de 2001 y junio de 2002, lo que significa que ya prescribieron.

El exbanquero de 74 años ya venía cumpliendo medidas no privativas por un proceso penal en Uruguay iniciado hace más de dos décadas, por lo que otro de los argumentos es que no podrá concretarse su extradición mientras tenga una causa abierta en ese país.

Es requerido en Paraguay por la quiebra del Banco Alemán y el desvío de fondos de ahorristas del Fondo Mutuo Banalemán. La debacle del Banco Alemán en 2002 dejó sin fondos a conocidos políticos, funcionarios y empresarios vinculados al entonces gobierno paraguayo.

Las acusaciones en su contra son por delitos de lesión de confianza, conducta indebida en situación de crisis y promoción fraudulenta de inversiones. Su hermano, José Peirano, ya fue extraditado por la misma causa.

El exbanquero era la cabeza del grupo Velox, que agrupaba a los bancos Velox (Argentina), Alemán (Paraguay), Montevideo (Uruguay) y Trade and Commerce Bank (Islas Caimán). El conglomerado, que además participaba en la cadena de supermercados Santa Isabel en Chile, se derrumbó con la crisis financiera argentina de 2001.