Del total de personas inmunizadas hasta el momento, 4.226 recibieron la primera dosis y 791 cuentan con la segunda, de acuerdo con los datos del Registro de Vacunación Electrónica.
La vacunación constituye una herramienta más para hacer frente a una enfermedad que circula de manera recurrente en nuestro país y que puede afectar a personas de todas las edades. Su principal beneficio es disminuir el riesgo de desarrollar casos graves de dengue, especialmente al reducir las hospitalizaciones asociadas a la enfermedad.
Actualmente, la vacuna está dirigida a personas de 6 a 39 años residentes en los municipios priorizados de acuerdo con el comportamiento epidemiológico del dengue; esta estrategia prioriza la protección oportuna y el uso eficiente de los biológicos disponibles.
La estrategia comprende Asunción, todos los distritos del departamento Central; Ciudad del Este, Presidente Franco, Hernandarias y Minga Guazú, en Alto Paraná; Coronel Oviedo y Caaguazú, en Caaguazú; Villarrica, en Guairá; Caacupé, en Cordillera; Pedro Juan Caballero, en Amambay; y Villa Hayes, en Presidente Hayes.
Dos dosis para completar la protección
La vacuna TAK-003 (Qdenga), desarrollada por el laboratorio Takeda, brinda protección frente a los cuatro serotipos del virus del dengue; puede recibirla tanto una persona que ya tuvo dengue como aquella que nunca presentó la enfermedad.
La vacuna es tetravalente recombinante, basada en el serotipo DENV-2; estudios clínicos demuestran una eficacia del 80,2 % contra la fiebre del dengue y una reducción del 90,4 % en hospitalizaciones, segura y bien tolerada, con reacciones leves transitorias como: dolor, enrojecimiento o hinchazón en el lugar de la aplicación, fiebre leve, dolor de cabeza y muscular.
El esquema consta de dos dosis, con un intervalo de tres meses. Por este motivo, el Ministerio de Salud Pública recuerda especialmente a quienes ya recibieron la primera dosis que deben regresar al vacunatorio en la fecha correspondiente.
Recibir la primera dosis es iniciar la protección; volver por la segunda es completar el esquema.
La vacunación cobra especial importancia en un país como Paraguay, donde el dengue presenta una circulación recurrente y periódicamente genera un aumento de consultas, casos graves y hospitalizaciones.
Para su monitoreo, el Ministerio de Salud Pública cuenta con un sistema nacional de vigilancia de ESAVI (Eventos Supuestamente Atribuibles a la Vacunación o Inmunización), que permite detectar y atender oportunamente cualquier evento inusual.
La vacunación se realiza en establecimientos de salud priorizados, con espacios acondicionados para la atención, aplicación y observación postvacunación, siguiendo protocolos para el manejo clínico de emergencias como anafilaxia.
Vacunarse no significa bajar la guardia
La vacuna es una herramienta adicional y no reemplaza las demás medidas de prevención. Incluso después de vacunarse, es necesario eliminar los recipientes que puedan acumular agua, mantener patios y viviendas libres de criaderos, utilizar repelente y protegerse de las picaduras de mosquitos.
Ante síntomas compatibles con dengue, se recomienda consultar oportunamente a un servicio de salud y evitar la automedicación.
No deben recibir esta vacuna las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia ni las personas con inmunodeficiencias o que reciben determinados tratamientos que disminuyen sus defensas. Ante cualquier duda, se recomienda consultar al personal de salud antes de la vacunación.



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