Según las versiones extraoficiales que explotaron en redes sociales en las últimas horas y que ya fueron anexadas a la denuncia ante el fiscal electoral Santiago Martínez, el desespero del Abg. Luis Guillén - candidato de la Lista 1 - por colocar cámaras espías sería por la presión directa del crimen organizado de la frontera.

Siempre de acuerdo a esas versiones, el objetivo de las cámaras no sería espiar a la oposición, sino controlar a su propia gente: los seccionaleros y funcionarios públicos.

Los denunciantes aseguran que un grupo vinculado a la frontera habría invertido más de 300 mil dólares en una campaña que, según todas las encuestas y recorridas, nunca prendió en Pedro Juan Caballero.

Ante la falta de resultados en las calles, la exigencia de la "inversión" ahora sería una sola: saber con cámaras y drones quiénes realmente van a votar mañana y cómo votan.

Es decir, las cámaras que hoy se denuncian en la Escuela Luis M. Argaña, CRE, Colegio Cerro Corá, Facultad de Agronomía y otras cuatro escuelas más, no apuntarían al cuarto oscuro para violar el secreto del voto de la gente común, sino al ingreso, para hacer una lista de presentes de su propia estructura.

La denuncia presentada por los Abgs. Claudio Loreiro y Asunción Basualdo (PLRA) pide justamente que la Fiscalía incaute los DVR y las memorias de las cámaras para saber quién ordenó la instalación y quién las financió.

Hasta ahora, el fiscal electoral Santiago Martínez no se constituyó en ningún local.

El voto es secreto y nadie puede obligarte a mostrarlo. Si te sentís presionado, denunciá.