El gremio expresó su más enérgico y categórico repudio ante quienes pretenden sostener que, en el ejercicio de la profesión, el fin justifica los medios.
El comunicado es lapidario y no deja lugar a dudas:
> "Bajo ningún pretexto formal o material se puede tolerar, y mucho menos normalizar, la fabricación de testimonios o la creación de documentos con contenidos falsos o alterados. Quienes justifican estas conductas bajo la supuesta 'estrategia de defensa' o el 'ejercicio de la profesión' cometen un grave atentado contra la verdad".
Y agrega:
"Estas acciones quiebran de manera irreparable la ética profesional, la cual no es un accesorio decorativo, sino el pilar fundamental que sostiene el correcto funcionamiento de la justicia".
En otro párrafo de alto contenido moral, los profesionales recuerdan:
"La abogacía no es un oficio para el engaño ni una herramienta para la impunidad. Es un servicio social y legal comprometido con la legalidad. Cuando un abogado recurre a la mentira institucionalizada, no solo vulnera su juramento y el código deontológico, sino que pervierte el sistema judicial en su totalidad, transformándolo en un escenario de simulación que desprotege a los ciudadanos".
El pronunciamiento cierra con una definición que ya se hizo viral:
"Recordamos firmemente que la justicia es un valor supremo, con una dignidad casi equiparable a la vida misma. Así como la vida es el presupuesto de la existencia humana, la justicia es el presupuesto de la convivencia pacífica y armónica en sociedad. Sin justicia no hay paz, y sin verdad no hay justicia".
Finalmente, exhortan a todos los colegas a ejercer la profesión con la máxima rigurosidad moral, a los tribunales a sancionar con severidad cualquier acto de fraude procesal, y a la ciudadanía a exigir una defensa técnica digna, honesta y apegada al derecho.
"La defensa de los derechos de una persona jamás puede construirse sobre las ruinas de la integridad moral".
COMUNIDAD DE ABOGADOS INDEPENDIENTES
PEDRO J. CABALLERO, 15 DE SETIEMBRE DE 2026
Este pronunciamiento se da en medio de la polémica generada por Luis Guillén, quien habría justificado la mentira en juicio en Brasil como parte del "ejercicio de la profesión", hecho que en el vecino país está tipificado como CRIMEN de FALSO TESTEMUNHO - Art. 342 del Código Penal con pena de 2 a 4 años de reclusión.



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