“No se advierte en la sentencia apelada ninguna inobservancia o errónea aplicación de la ley penal de fondo ni de forma”, señala parte del fallo.
Espinoza fue considerada responsable luego de que la víctima consumiera, por prescripción suya, cuatro cápsulas de flúor de 500 miligramos cada una, totalizando 2.000 miligramos. En cuanto a Hermosa, se comprobó su negligencia, ya que debió advertir que la dosis de flúor recetada por la odontóloga y solicitada por Chávez resultaba letal para un ser humano.





