O’Hara, canadiense‑estadounidense, será recordada por papeles inolvidables tanto en cine como en televisión, sobre todo por su trabajo en clásicos como Mi pobre angelito (Home Alone) y Beetlejuice.
La actriz murió en su casa en Los Ángeles después de una corta enfermedad, dejando un legado de más de cinco décadas en la actuación, la comedia y la escritura. Le sobreviven su esposo, Bo Welch, y sus hijos, Matthew y Luke.
Una carrera llena de premios y éxitos
O’Hara fue una figura constante en la industria del entretenimiento, reconocida por su versatilidad cómica y dramática. A lo largo de su trayectoria ganó múltiples premios, incluidos dos premios Emmy y un Globo de Oro, además de distinciones del Sindicato de Actores por su trabajo en cine y televisión.

La última reunión entre Catherine O’Hara y Macaulay Culkin fue a finales de 2023, cuando Culkin recibió su estrella en el paseo de la fama de Hollywod REUTERS/Mario Anzuoni
En los últimos años, siguió destacando en producciones populares y aplaudidas por la crítica. Su papel en la comedia Schitt’s Creek la consolidó como una de las grandes de su generación, y también participó en proyectos recientes, como la serie de sátira The Studio.
Reacciones y despedidas
La noticia de su muerte provocó una ola de emotivos homenajes en redes sociales y medios. Macaulay Culkin, su hijo en Mi pobre angelito, compartió un mensaje conmovedor: “Mama. Pensé que teníamos tiempo”, palabras que rápidamente se volvieron virales entre los fans.

Macaulay Culkin compartió un emotivo mensaje a quien interpretara a su madre en la saga «Mi pobre angelito» (Créditos: Instagram/Macaulay Culkin)
Compañeros del medio también lamentaron su partida y la definieron como una artista única cuyas interpretaciones marcaron a generaciones enteras.
Catherine O’Hara deja un hueco difícil de llenar en la industria del entretenimiento. Su humor, su presencia y sus personajes seguirán vivos en la memoria del público y en la historia del cine y la televisión.
Fuente: BBC News Mundo/Infobae



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