Sánchez comentó que estos 20 compatriotas fueron sin saber para qué ni a donde iban en un primer momento, simplemente con la promesa de un trabajo digno en el área de la confección de ropas. Finalmente terminaron en una fábrica clandestina de cigarrillos en la que tenían además que vivir prácticamente trabajando sin descansar.

Los compatriotas afectados son personas de entre 18 y 50 años, prácticamente todos de la zona del Alto Paraná, y en el marco de la causa en Brasil ya hay detenidos.