El hallazgo de aproximadamente USD 200.000 en efectivo, presuntamente no bancarizados, en la residencia oficial del expresidente, fue resaltado en la imputación fiscal.
Según el documento, el dinero habría sido encontrado por personal doméstico. La procedencia de estos recursos constituye otro de los aspectos que deberá esclarecerse en el marco de la investigación.
“En su condición de presidente de la República en ejercicio, Santiago Peña Palacios habría tenido bajo resguardo en un sector privado de su residencia oficial, dos paquetes conteniendo dinero en efectivo por una suma aproximada de US$ 100.000 cada uno, totalizando cerca de US$ 200.000, no bancarizados.
Dichos fondos, hallados sucesivamente por personal de servicio doméstico en fecha 14 de octubre de 2024 y finales de febrero de 2025, fueron mantenidos bajo custodia en la intimidad del predio hasta que, el 17 de junio de 2025, el propio mandatorio procedió a recibirlos directamente de manos de la coordinadora del personal doméstico, Luz Candado Romero, incorporándolos a su esfera de disposición personal al margen del sistema financiero formal”, dice la imputación de la Fiscalía.
La Fiscalía también cuestiona la defensa pública que Peña habría realizado de Ueno Bank, incluso cuando ya existían alertas técnicas sobre la situación de insolvencia de la entidad. El exmandatario habría descalificado los cuestionamientos como una “campaña mediática mezquina” y, según la hipótesis fiscal, habría obstaculizado la adopción de medidas precautorias destinadas a proteger los recursos estatales depositados en el banco.
La gravedad de las sospechas radica en la posible utilización de la estructura del Estado para favorecer a una entidad financiera vinculada económicamente con el entonces presidente de la República, comprometiendo recursos de instituciones públicas y de la seguridad social.
El Observador





