La defensa cuestionó el trámite y sostuvo que había vencido el plazo de un año para solicitar la reapertura, porque el sobreseimiento provisional se dictó el 5 de diciembre de 2024. La Fiscalía y la querella argumentaron que ese plazo debía computarse desde que la decisión quedó firme, tras su confirmación en apelación en octubre de 2025. El Ministerio Público presentó su pedido de reapertura y acusación el 25 de septiembre de 2026.

En su análisis, el juez refirió que la controversia relacionada al cómputo del plazo previsto para que las partes requieran la reapertura, o la viabilidad del sobreseimiento definitivo, constituye una materia de discusión propia de la audiencia preliminar, por lo que no corresponde emitir pronunciamiento respecto a la procedencia o no del sobreseimiento definitivo.

Con base en ello, el magistrado hizo lugar al recurso de reposición presentado por el abogado Guillermo Duarte Cacavelos, al que se adhirió la defensa de los otros procesados y dejó sin efecto la providencia del 30 de septiembre que había corrido traslado a la querella del pedido fiscal de reapertura y acusación.

Edgar Torres Domaniczky está acusado en su rol de locatario principal del predio del Complejo Arrayanes, vinculado a la firma ProLife S. A., al igual que María Lila Contreras, mientras que Marcela Contreras como sublocataria del predio deportivo y accionista de la firma Epro S.A. junto con Oscar Daniel Ruiz Fernández para quien ya había proseguido el proceso. 

Rodolfo “Rolo” Núñez Scolari falleció el 16 de septiembre de 2023 a los 27 años tras sufrir una descarga eléctrica mientras participaba de un torneo de fútbol de exalumnos del Colegio Técnico Nacional (CTN) en el Complejo Deportivo Los Arrayanes. La víctima se sentó apoyándose en el tejido metálico que rodeaba al campo de juego cuando recibió la descarga. 

Dicha estructura metálica se encontraba electrificada debido a una falla en las conexiones eléctricas del recinto, ya que durante la inspección posterior al deceso se detectaron  cables expuestos, falta de descarga a tierra adecuada y fugas de corriente en el sistema de iluminación y vallado.

La autopsia reveló que la causa del deceso fue asfixia por electrocución, identificándose marcas de entrada de corriente en la piel de uno de sus brazos.