La acusación refiere que Ramírez de Ramos ingresó al grupo criminal a mediados del 2009 y como integrante de esta agrupación tuvo activa participación en varios hechos realizados por estos durante los años siguientes, hasta aproximadamente mediados de enero del 2015, cuando la misma fue expulsada de las filas del grupo terrorista.

Junto con otros integrantes del EPP, la acusada ingresó al inmueble de la familia Fick, ubicado en Paso Tuyá, distrito de Azotey, el 2 de abril de 2014 donde redujo a los miembros de la familia, sustrajo dinero y alimentos y secuestró a Arlan Fick Bremm, exigiendo el pago de USD 500.000 para su liberación. 

En ese sentido, tras el secuestro, el EPP comunicó que Arlan Fick se encontraba retenido y que, el 10 de abril de 2014, su padre realizó el pago de los USD 500.000 exigidos. Luego, se le habría indicado que debía realizar donaciones de víveres a las comunidades de Arroyito y Kurusu de Hierro, en homenaje a los integrantes del grupo abatidos, además de entregar a los medios de comunicación un material audiovisual. 

La exintegrante del grupo armado fue acusada también por homicidio, ya que, durante la huida posterior al secuestro, se produjo un enfrentamiento con una patrulla de la Fuerza de Tarea Conjunta, en el que murió el vicesargento Hugo Monges y fueron abatidos los integrantes del grupo Bernardo Bernal Maíz y Claudelino Silva Cáceres.

La mujer fue detenida en febrero de 2025 y días atrás fue condenada a 10 años de cárcel por apología del delito y atentados contra la existencia del Estado y el orden constitucional, a raíz de un video grabado desde uno de los campamentos del grupo criminal Ejército del Mariscal López (EML), en el departamento de Concepción en diciembre de 2013, que fue divulgado por los medios de comunicación en enero del siguiente año. 

En dicho metraje, la hoy condenada llamaba a la “lucha de clases” como mecanismo para instaurar un “gobierno de los pobres”, además de instar a la violencia contra autoridades nacionales.