Según los datos brindados por Mutti, del total de afectados, 726 son niños, 2.482 adultos, 39 adultos mayores, 6 embarazadas y 6 personas con discapacidad. En los 17 campamentos habilitados como refugios se encuentran 221 familias, que suman 739 personas. Otras 819 familias, equivalentes a 2.505 personas, se autoevacuaron y permanecen en casas de familiares.
La asistencia se organiza con coordinadores que trabajan las 24 horas, además de la preparación de ollas populares. Tres barrios quedaron convertidos en islas, por lo que el traslado de ayuda en esas zonas se realiza exclusivamente por embarcaciones. Cerca de 500 voluntarios ciudadanos de Ayolas acompañan las tareas junto a equipos de la Secretaría de Emergencia Nacional y otras instituciones.
Mutti destacó que un grupo de voluntarios expertos en informática desarrolló una aplicación para registrar en tiempo real la cantidad de personas y familias afectadas. Las autoridades continúan monitoreando el nivel del río, que se proyecta en torno a 6,25 metros entre el martes y el miércoles.
La crecida mantiene anegados varios sectores ribereños de la ciudad y ha afectado la movilidad habitual de los vecinos. Mientras tanto, se refuerza la atención prioritaria a grupos vulnerables como niños, adultos mayores y personas con discapacidad que permanecen en los campamentos.





