La fiscal Belinda Bobadilla, en su requerimiento, aseguró que existe una duda insuperable sobre su participación y una falta de elementos probatorios para sostener una acusación en su contra. Las sospechas que pesaban sobre Benegas Núñez se debían a su condición de encargado general de Caja, rol desde el cual, junto a otras personas, habría participado en la alteración y manipulación de las planillas de recaudación y facturas entre 2017 y 2018, lo que derivó en un faltante en los ingresos por tasas portuarias.

Las pericias caligráficas practicadas a las planillas de recaudación y a las facturas a fin de determinar si las firmas pertenecían al imputado, concluyeron que estas no corresponden a Benegas Núñez.

El magistrado señaló que las diligencias comprobaron que su firma fue falsificada por terceros para otorgar una apariencia de legalidad a los actos de recaudación realizados durante su gestión. Además, el procesado posee una discapacidad visual certificada por la Secretaría Nacional por los Derechos Humanos de las Personas con Discapacidad (SENADIS).

«Estas circunstancias impiden a este Juzgado atribuir y determinar fehacientemente la participación material de los hechos investigados en la presente causa», concluyó el magistrado.