Por unanimidad, el Tribunal de Sentencia de la Niñez y Adolescencia de Coronel Oviedo, presidido por Raúl Marecos e integrado por Vidal Santacruz y Roberto Estigarribia, condenó a 8 años de cárcel al joven B. S, como autor del feminicidio y aborto del cual fue víctima la joven María Fernanda Benítez, hecho ocurrido en mayo del año pasado.

El joven quedará momentáneamente en el Centro Educativo Sembrador de Villarrica y cuando la condena quede firme pasará a una penitenciaría de mayores.

El joven era menor de edad en el momento en que ocurrió el crimen, por lo que fue juzgado bajo las reglas del Código de la Niñez de Adolescencia, que establece que es un juicio privado y que la pena máxima es de ocho años de cárcel. Por este motivo, el juicio se realizó de manera privada (oral no público).

Precisamente, en la primera parte del juicio, el Tribunal declaró comprobado los hechos de feminicidio y aborto, también la reprochabilidad del joven. En la segunda parte del juicio se determinará los años de condena.

Padre pide más de ocho años de cárcel

El padre de la víctima, Leonardo Benítez fue convocado por el Tribunal y en su declaración pidió una pena mayor a los 8 años solicitados por el Ministerio Público. “Ocho años es muy poco para lo que estamos sufriendo”, dijo.

. Los antecedentes del caso señalan que la víctima de 17 años presuntamente fue ultimada el martes 27 de mayo de 2025, en el domicilio del principal acusado, quien se habría molestado debido a que la adolescente quedó embarazada, porque el supuesto autor ya tenía otro compromiso con otra joven.

El joven habría actuado solo, pero luego de cometer el ilícito, comentó la situación a sus padres, quienes trataron de ocultar el hecho.

Los demás condenados

En el marco de esta causa, las personas mayores involucradas en el hecho, en carácter de cómplices, ya recibieron sus respectivas condenas. Es así que Mikhaela Chiara Rolón Melgarejo, amiga del adolescente sindicado como autor, fue condenada a 10 años de prisión por instigación a cometer feminicidio y aborto.

Ricardo León Villamayor, padre de la novia oficial del autor del hecho quien intentó hacer desaparecer evidencias, fue condenado a tres años de cárcel por frustración de la persecución penal.

Franco Antonio Acosta, propietario de una farmacia y quien habría proveído información sobre medicamentos abortivos recibió una condena de cinco años de cárcel. por aborto en grado de tentativa y frustración de la persecución penal. Mientras para los padres del adolescente, 4 años y seis meses de cárcel por simulación de hecho punible y exposición al peligro en el tránsito terrestre.